viernes, julio 10, 2009

SUSI.





Es uno de mis libros preferidos. Me parece una obra para pararse a pensar, con un mensaje muy claro y a la que recurro muchas veces en mis conversaciones porque creo que el mundo está un poco ciego y el libro expresa algo parecido a la realidad que vivimos hoy en día. Creo que es esta sociedad la que nos causa ceguera.

Y después está su autor, que me encanta como escritor y como persona. Para empezar, fue uno de los primeros que hizo un pacto con una famosa organización medioambiental con el fin de que todos sus libros fueran publicados en "papel amigo de los bosques". No quedó ahí la cosa, sino que José Saramago, uno de los grandes, un genio de la literatura, premio nobel en el año 1998, hace poco escribió en su blog un artículo que os pongo tal cual porque no tiene desperdicio:

"Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza. Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos.. Más deprimentes que esos parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles.

Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes, para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si es educación lo que se pretende, ahí está a la espera.

Se podrá preguntar a propósito de qué viene esto, y responderé ya. En el zoológico de Barcelona hay una elefanta solitaria que se está muriendo de pena y de las enfermedades, principalmente infecciones intestinales, que más pronto o más tarde atacan a los animales privados de libertad. La pena que sufre, no es difícil imaginarlo, es consecuencia de la reciente muerte de otra elefanta que con la Susi (este es el nombre que le pusieron a la triste abandonada) compartía en un más que reducido espacio. El suelo que pisa es de cemento, lo peor para las sensibles patas de estos animales que tal vez tengan todavía en la memoria la blandura del suelo de las sabanas africanas. Sé que el mundo tiene problemas más graves que estar ahora preocupándonos con el bienestar de una elefanta, pero la buena reputación de que goza Barcelona comporta obligaciones, y ésta, aunque pueda parecer una exageración mía, es una de ellas. Cuidar a Susi, darle un fin de vida más digno que verla acantonada en un espacio reducidísimo y teniendo que pisar ese suelo del infierno que para ella es el cemento. ¿A quién debo apelar? A la dirección del zoológico? ¿Al ayuntamiento? ¿A la Generalitat?".

2 comentarios:

belén dijo...

Pufff,pedazo comentario que te dejé ayer y no quedó grabado por culpa del servidor que andaba un poco mal.
Entré en contacto con la lectura de Saramago a través del "Ensayo sobre la Ceguera", uno de mis libros preferidos. Leí más pero es un autor bastante difícil, hay que coger su lectura con ganas y tiempo y a veces no tengo ninguna de las dos cosas, je,je. Lo que no sabía era que estuviera tan implicado en lo del medioambiente. Eso es estupendo.
La noticia de la elefanta la vi en el telediario y me partió el alma, hasta un pobre animal enferma de tristeza en este mundo loco en el que nos movemos. En cuanto a lo del circo, es cierto que cuando nuestros hijos son peques no pensamos más que en hacerlos felices y no en el sufrimiento que habrán pasado los animales para estar tan bien adiestrados. No sé de verdad porque la vida está montada así, para que unos cuantos sean felices, otros tienen que sufrir...
Tengo que confesar que hace unos años vi un parque natural el de Cabárceno que sí me gustó, los animales tienen extensiones inmensas para moverse,así que aunque no estén en su medio natural sí serán un poco más felices que encerrados .

MOITOS BIQUIÑOS

Lorena dijo...

Belén:Que pena que no quedara grabado el comentario...a mi cuando me pasa eso me tiro de los pelos, jajajajaja, da mucha rabia¿verdad?...
La verdad es que Saramago es una pasada como escritor, aunque es verdad que su lectura es peculiar...a mi en concreto el "ensayo sobre la ceguera" es que me encantó y siempre lo tengo como un libro de referencia.
Como veras no soy amiga de los circos ni de los zoos. Es tremendo lo que los animales tienen que pasar y esa cara de la moneda no se ve. Cabárceno es el único lugar que he visto hasta ahora, que me ha parecido decente, la verdad...no deja de ser un lugar donde están en cautividad pero aparentemente están muy bien y tienen extensiones de terreno considerables, opino como tú, que es de lo mejor que tenemos en este país, lo ideal es la libertad pero a falta de ella por lo menos que estén cuidados y bien. Besotes guapa!!!